De acuerdo con todo lo anterior.
Yo las he visto en Alemania en primavera en lugares donde se han alcanzado tranquilamente -20ºC en invierno.
Un comentario sobre el hábito de estas bonitas plantas. Tienen tendencia a quedarse zancudas. Es decir, penacho con hojas arriba soportado por una larga rama pelada.
Conviene irlas podando ocasionalmente (no todos los años) para lograr arbustos más tupidos desde abajo.
Yo solo podaría las ramas más largas unos 15-20 cm. por debajo de las que vas a dejar. La rama dejada como un palo pelado vuelve a rebrotar fácilmente por su extremo. Además, esta operación estimula el nacimiento de nuevos brotes desde abajo.
Desde luego no cortar todas las ramas, solo las más largas. Si son todas largas, cortar la mitad un año y la otra mitad el año siguiente. El momento, al final del invierno. Florecen pronto y la brotación sigue a la floración. El momento justo es cuando van a florecer, así les da tiempo a las ramas cortadas a formar nuevas yemas y brotar.
A mí se me murió una después de tenerla 10 años, por regarla con el agua que últimamente venía salada. En la foto se ven algunos bordes necrosados de cuando el agua empezaba a venir salada. Moraleja: ya sé que no tolera la sal marina.
Las hojas rojas (tocadas por el frío) le dan un interesante aspecto. Si no falta fósforo no hay hojas rojas. Los años que descuidé su abonado tuvo hojas rojas. Los años que la cuidé más creció con más vigor pero no tuvo hojas rojas. La altura total que me alcanzó (bastante ramificada y tupida gracias a las podas) fue de 1,10 - 1,20 m. O sea, es un arbusto pequeño.
Tienen cierta tendencia a ser atacadas por oidio.