Querida Vega, estoy de acuerdo con Julio: el mejor método es el de la aguja, hurgándose poco a poco en el pinchazo, y apretando la piel de alrededor hasta que se pueda sacar la espina, bien con unas pinzas finas o con la misma aguja. Eso sí, yo prefiero no confiar en terceros: la labor es un poco dolorosa, y si lo haces tú misma podrás ir poco a poco, manteniendo un equilibrio entre "dolor soportable" y eficacia. Pero si lo hace otro, a menos que sea muy diestro, es fácil que te haga más daño, porque no puede diferenciar dónde duele y dónde no.
En cuanto al Positon, es una pomada antibacteriana y antimicótica a base de antibióticos. Es decir, no hay que abusar de ella y yo la usaría sólo cuando ya existe una infección bien evidente (el dedo hecho una porra, vaya). Si la herida no es profunda es mejor lo que dice Julio. En todo caso, no vale para sacar la espina (antes al contrario: puede favorecer que la espina se quede dentro enquistada).
A mí me sucedió algo semejante: di un manotazo involuntario a un erizo de mar y me clavé decenas de espinas. Con la aguja y pinzas logré sacarme todas menos una, que no hubo manera. Desinfecté bien con agua oxigenada y el agujero se me cerró. Y al cerrarse sin infección (lo que es un poco cuestión de suerte) la espina se enquistó y allí se quedó. Se veía un puntito negro, y al palpar se notaba la dureza, pero no molestaba. De esto hará 15 ó 20 años, y hoy conservo el puntito negro pero ya no se palpa la espina. Tal vez se haya absorbido. Si la herida hubiese estado infectada, se habría cerrado "en falso", y se habría formado un absceso que habría acabado saliendo al exterior, echando pus y espina. Pero esto es muy doloroso.
Por cierto, creo que dijiste que era una Opuntia, ¿verdad?. Es cierto que estas espinas, aunque parecen lisas y sin ganchos, cuesta sacarlas. Seguramente, mirándolas al microscopio se vean pequeños garfios.
En cuanto al gato, no creo que le pase nada si es que se la tragó. Las espinas que no se pueden sacar suelen ser muy pequeñas, y ésta acabará envuelta en los pelos que el gato traga al lamerse. Al fin y al cabo, las espinas del pescado no suelen hacerles mucho daño, ¿no?.
A ver si arreglas ese "desfeito", mujer
Besos,
Toño