Hola Osvaldo:
Lo más importante ahora para tus robles es que los trasplantes a macetas individuales ya que, cuando son tan jóvenes, no suelen tener problemas con los trasplantes, incluso agarran a raiz desnuda. Es importante que en el primer trasplante les pongas la misma tierra que tienen en el plantel.
Una vez trasplantados les das un buen riego y los pones a la sombra de otro arbol con bastante luz pero sin sol directo. Pasados unos 15 dias los vas acostumbrando al sol directo poco a poco, ya que son muy heliófilos y en la naturaleza sólo prosperan los que nacen lejos de su madre a pleno sol.
Cada 15 dias les mezclas un poco de abono líquido en el agua de riego a la mitad de la dosis recomendada en el envase. Dependiendo de la especie, es bastante común en muchos robles la intolerancia a la cal de la tierra y el agua, por lo que, si tu agua de riego es calcárea y con ph elevado, le puedes añadir el zumo de medio limón o una cucharada sopera de vinagre por cubo de agua, lo cual eliminará la cal activa, dando citrato o acetato cálcico, que son inocuos para las plantas. Si tus robles son quejigos (Quercus faginea) no hace falta que acidifiques el agua, ya que toleran bien la cal.
Cada año en invierno (Diciembre-Enero) los cambias a una maceta mayor sin romper el cepellón de raices y tierra, ya que no soportan que les toquen las raices y además suelen tener hongos que viven en simbiosis en íntimo contacto con sus raices (micorrizas), que les ayudan a absorber los nutrientes de la tierra y a su vez las micorrizas consiguen hidratos de carbono de las raices del roble. Cuando los trasplantes dentro de un año, al sacar el cepellón de la maceta, verás que las raices tienen un aspecto blanquecino y a veces algodonoso y que huelen muy fuerte a setas: son las micorrizas. También podrás observar que los robles que más hayan crecido tendrán más micorrizas y los que practicamente no hayan crecido nada carecerán de micorrizas. Para evitar eso, coges un poco de tierra de un cepellón micorrizado de otro roble y lo pones alrededor de las raices del roble no micorrizado. Si el hongo agarra, el roble que no crecía dará un estirón de 30 cm.
Si hay robles en tu zona, antes de trasplantar tu plantel a macetas individuales, cava a un metro más o menos del tronco de un viejo roble que se vea sano hasta que aparezcan las raices finas, miras si se ven blancas y huelen a setas y entonces coges un poco de esta tierra con trocitos de raices micorrizadas ( más o menos un puñado por cada uno de tus robles) y la mezclas con la tierra vegetal que vayas a usar para el trasplante. Acuérdate de cubrir el agujero que hayas cavado con hojarasca del mismo roble viejo.
Cuando tus robles midan más de un metro, los puedes trasplantar directamente a la tierra, procurando medir bien las distancias entre ellos, ya que necesitan bastante espacio. Para no equivocarte, intenta imaginártelos cuando tengan 40-60 años y estén ya en el apogeo de su esplendor.
Otro consejo, TEN MUCHA PACIENCIA. Los robles son árboles muy longevos, que crecen lentamente y, como todos los seres vivos longevos, tienen una infancia muy larga.
Hace 21 años sembré bellotas de quejigo, Quercus faginea var. lusitánica, a finales de Octubre. Las sembré todas juntas con tierra vegetal que cogí bajo la copa de su madre. A principios de Noviembre empezaron a germinar y, a medida que nacían, los iba metiendo en macetitas individuales: Era facil hacerlo ya que tenían una raiz pivotante simple. Tuve tantos que no me cabían en casa y vendí 30 a un vivero a 400 ptas la unidad. También regalé dos a un Jardín botánico, que voy a ver de tarde en tarde, ya que son como mis hijos.
De los que me quedaron, sembré 5 en mi Jardín y ya hace tres años que me dan bellotas, tras 18 años de infancia. Otros robles no dan bellotas hasta los 40 años o más.
Ahora están espléndidos, miden unos 6 metros.
Aquí os pongo las fotos de las flores masculinas y femeninas de uno de mis quejigos.
Un saludo: Juan