Me he enterado de un par de cosillas a ver si te va bien
El melón como las demás cucurbitaceas y aún más que la sandía, es una hortaliza típicamente
exigente en temperaturas relativamente elevadas, tanto del suelo como del aire ( con medias entre
18 y 26 grados centígrados ). La temperatura del suelo ejerce su influencia en la germinación
mientras que la del aire actúa en el crecimiento y desenvolvimiento de la planta.
Las altas humedades relativas inducen desmejoras ,en las cualidades químicas y organolépticas de
los frutos, lo que se suma a la mayor incidencia de enfermedades criptogámicas.
8. SUELO Y FORMA DE PREPARACION
El melonero se adapta a una gran gama de tipos de suelo, sin embargo, prefiere los de textura areno-arcillosa,
con buena fertilidad, bien drenados y con pH entre 5.8 y 7,2.
La aradura de los suelos debe tener una profundidad de 25 a 30 centímetros. La rastrada se debe
realizar en forma tal que el suelo no quede completamente mullido, sino con pequeños terrones que
permitirán a los zarcillos de las plantas tener donde fijarse y así inmovilizar a las guías. La surcada
debe hacerse, preferiblemente, siguiendo las curvas de nivel o las pendientes ligeras (0.2%) para
permitir que los riegos sean bien realizados, evitando encharcamientos o movilización del agua en
forma por demás brusca, por lo que, los surcos deben ser poco profundos y de poco ancho (0.20
metros).
9. SISTEMAS DE SIEMBRA
9.1 Siembra Directa.- Sistema por demás conocido y donde los distanciamientos de siembra están
relacionados con los tipos y variedades de melón que vayan a cultivarse, así como con el tipo de
mercado al que se dirigirán los frutos. Al realizarse la siembra se deben depositar 3 semillas, en
pequeños orificios hechos con espeque, localizados en la línea del nivel que el agua alcanzó, en el
riego previo a la siembra.ഊ9.2 Siembra directa por trasplante.- Este sistema es utilizado, muchas veces, con la finalidad de
ganar tiempo en razón de poder realizarse dos labores al mismo tiempo, esto es, preparación del
terreno y siembra en fundas plásticas, llenas con tierra preparada con estiércol, donde se colocan 3 a
4 semillas en cada una. Las plantas se deben trasplantar a los 12 0 15 días de edad, para evitar el
atrofiamiento de las raíces. Para transplantar se hacen orificios de 20 cm. de diámetro por 30 cm. de
profundidad, donde se puede colocar fertilizantes y taparlos con una ligera capa de tierra y
posteriormente se colocan las fundas, que deben tener cortes verticales u horizontales que permitan
la salida y posterior desenvolvimiento normal del sistema radicular. Este es un sistema caro y que
se lo usa cuando se quiere obtener una ligera ventaja, en la siembra y producción, en relación al
resto de sembradores de esta hortaliza.
10. RALEO, PODA Y DESBASTE
Son labores que deben realizarse para eliminar los excesos de plantas (raleo) o de frutos (desbaste),
así como, evitar el crecimiento excesivo de las plantas (poda). No es recomendable dejar más de
dos plantas por sitio y el raleo debe realizarse en forma oportuna, esto es, cuando ellas tengan
aproximadamente 15 días de edad y presenten de 2 a 3 hojas verdaderas. Algunos autores
recomiendan realizar la poda o despunte de las guías, tanto principales como secundarias, lo que es
contrario a recomendaciones realizadas por otros. Sin embargo, rescribiremos parte de las
recomendaciones relatadas por TISCORNIA.
a). Primera poda: Se realiza cuando las plántulas presentan la cuarta hoja verdadera, eliminándose
dos, para que de las axilas de las hojas conservadas nazcan dos ramas laterales (secundarias) las
que, a su vez, producirán brotes y hojas.
b). Segunda poda: Se realiza cuando las ramas laterales tengan de cuatro a cinco hojas, dejando solo
tres en cada rama, con lo que se obtendrán seis ramificaciones nuevas (terciarias).ഊc). Tercera poda: Cuando las ramificaciones terciarias tengan cuatro hojas nuevas se procede al
raleo y se dejan tres por ramificación, con lo que se obtendrán 18 nuevas ramificaciones
(cuaternarias).
d). Cuarta poda: En las ramificaciones cuaternarias aparecerán flores masculinas y femeninas y
posteriormente se obtendrán frutos. Cuando los melones tengan 5 a 6 cm., se procederá a cortar
(desbastar) los peores frutos conformados y dejándose, a lo sumo, 5 a 6 por cada planta. Se cortarán
las ramas que cargan los frutos, dos hojas por encima de éstos y algunos días después, deben
despuntarse las otras guías, operación que inducirá la concentración de la savia en los frutos, a la
vez que los obligará a desarrollarse más rápidamente.
11. CONTROL DE MALEZAS
Esta labor puede realizarse de tres maneras: manualmente, utilizando productos químicos
(herbicidas) o mediante el uso de cobertura muerta.
11.1 Control manual: Para este fin se necesitan diversas herramientas, tales como: rabón, machete,
bina, azadón. Al realizarse las deshierbas hay que tener cuidado para no dañar las raíces de las
plantas, que son superficiales en su mayoría. Durante el ciclo del cultivo se necesitan de tres a
cuatro deshierbas.
11.2 Control químico: Se utilizan diversos productos químicos pero teniendo cuidado en la forma
de dosificación y de aplicación. Heredia que en los diferentes trabajos prácticos realizados con
cucurbitáceas, el producto que dio los mejores resultados fue el Paraquat (Gramoxone) en dosis de
1 litro para 200 litros de agua y aplicando en pre o post-emergencia del cultivo. Para la utilización
en pre-emergencia es necesario que las malezas hayan emergido (posteriormente se procede a la
siembra y se tiene cuidado para que las semillas queden bien tapadas) y después se realiza la
pulverización con el líquido herbicida preparado. Si la aplicación se realiza en post-emergencia,
ésta debe realizarse en forma dirigida, teniendo cuidado para no mojar las partes verdes de lasഊplantas cultivadas. Para evitar este contacto se deben tapar las plantas (con periódicos, plástico,
etc.) o utilizar algún artefacto apropiado que dirija convenientemente el chorro a asperjarse.
11.3 Cobertura muerta: En muchos cultivos comerciales se acostumbra a utilizar coberturas
muertas, especialmente paja seca de algunas gramíneas (pasto o arroz) que, además de controlar el
nacimiento de las malas hierbas, evita que los frutos formados tengan contacto directo con el suelo
y así resguardarlos de los roces con terrones o posibles zonas húmedas, que podrán dañarlos por
efecto de pudrimientos fisiológicos o por agentes fitopatógenos; además, dentro de las desventajas
de la utilización de ésta cobertura se tendrá el hecho de que puede servir de hábitat para insectos
comedores o perforadores del fruto y si está en contacto con humedad puede convertirse en centro
infeccioso, por posible desarrollo de agentes fitopatógenos causales de pudriciones.
12. FERTILIZACION
Recomendar dosis de fertilizantes para el cultivo del melón, así como para cualquier hortaliza o
especie agrícola, sería un gran error, ya que es necesario conocer: la disponibilidad de nutrientes del
suelo (análisis de suelo), variedad a ser sembrada (respuesta de las plantas a determinados tipos de
fertilizantes), condiciones ambientales en que se desarrollará el cultivo, etc. A pesar de lo expuesto,
se dará a conocer algunas recomendaciones que relatan diversos autores.
Según MENDOCA, en Sao Paulo (Brasil) son recomendadas las siguientes cantidades de
fertilizantes y abonos, por cada sitio de siembra: 1500 gr. de torta oleaginosa, 350 gr. de
Superfosfato simple, 30 gr. de cloruro de potasio y 75 gr. de Sulfato de amonio. La torta puede ser
sustituida por 4,5 Kg. de estiércol de gallina o 15 Kg. de estiércol de ganado y la incorporación al
suelo debe hacerse en un mínimo de 20 días antes de la siembra. El sulfato de amonio es aplicado
en cobertura a los 15, 30 y 45 días después de la siembra y en dosis de 25 gr. por sitio. Además
relata que existen evidencias de que el melón exige el micronutriente Molibdeno, ya que en trabajos
preliminares hubo respuestas positivas a la aplicación de Molibdato de amonio en concentración de
0,02% en tres pulverizaciones foliares y distribuido de la siguiente manera: Al aparecer la segundaഊhoja definitiva, al observarse la formación de la primera rama (guía) y después de aparecer la
primera flor femenina.
CAICEDO relata que la planta de melón, por ser una hortaliza de fruto, es exigente en P y K sobre
los requerimientos de N y que la aplicación de fertilizante se debe realizar de la siguiente manera:
Al momento de la siembra se aplica la mitad de la dosis; cuando las guías de las plantas tengan de
30 a 50 cm. se debe aplicar ¼ de la dosis, colocando el fertilizante a unos 15 a 20 cm. al lado del
cuello de la raíz; ¼ de dosis restante se aplica cuando empiezan a formarse los primeros frutos e
incorporándolo en bandas de 40 cm. de longitud, localizado a 15 - 20 cm. al lado de las plantas.
FILGUEIRA recomienda aplicar nitrógeno en forma de nitro calcio, a los 15, 30 y 45 días después
de la siembra, en dosis de 20 gr. por planta y por cada vez. También recomienda realizar
fertilización por plantío (rica en P), utilizando 300 a 400 gr. de 4-16-8 por sitio.
13. IRRIGACION
Los tres sistemas de riego utilizables para suplir de agua a cultivos hortícolas, durante sus ciclos
vegetativos, son: por surcos, por aspersión y por goteo.
El sistema más tradicional y recomendable para zonas donde no se tienen problemas de
abastecimiento de agua es el de riego por surcos. El riego por aspersión, relacionado con el riego
por surcos, es el sistema en el cual hay una mejor utilización del agua, pero que tiene como
desventajas el alto costo inicial y la formación de microclimas húmedos que favorecen el desarrollo
de agentes infecciosos, además de promover el lavado de los productos utilizados para prevenirlos
o controlarlos. El sistema de riego por goteo es el mejor de los tres, ya que su eficacia es cercana al
90%, pero al igual que el sistema de riego por aspersión se necesita realizar un alto gasto inicial a lo
que se suma la necesidad de tener mano de obra especializada.
Jesus si ves mejor ponerlo en tus fichas hazlo (tengo mas informacion enfer, plag,) es pdf y no podia hacer una url
espero serte de ayuda Nely