Germinar huesos de cerezas: sembrar semillas o pepita de cereza
Gloriafern, por desgracia la mayoría de huesos de cereza y guinda son hueros, es decir, no contienen ninguna semilla dentro, sólo son cáscara vacía. Para colmo son semillas con doble latencia y necesitan por un lado deshacerse de toda la pulpa que contiene sustancias que impiden que la semilla absorba agua y por otro lado necesitan una escarificación y un período largo de estratificación en frío para que el embrión se despierte.
Estos dos procesos ocurren espontáneamente en la naturaleza: las aves se comen las cerezas y guindas que pasan por su aparato digestivo y los jugos gástricos limpian perfectamente los huesos de toda la pulpa y encima escarifican la cáscara, para que pueda entrar la humedad hasta el embrión. Luego yendo de aquí para allá van defecando y si el hueso cae en un lugar con buena tierra, humedad y mucha luz, pasados los fríos invernales, con los primeros calores de la Primavera, la semilla germina. Yo tengo cerezos y guindos en mi jardín y solamente he encontrado un cerezo nacido de manera natural, teniendo en cuenta que los huesos defecados por las aves son miles, pues se comen todas las cerezas de la parte más alta de los árboles, donde yo no llego.
Dada la baja nascencia de estas dos especies de frutales, han desarrollado una estrategia para reproducirse a través de hijuelos de raiz, que yo aprovecho para injertarlos.
Por si te puede servir, te diré que algunas semillas de fuerte latencia interna y externa, nacen facilmente si son sembradas todavía sin madurar del todo, momento en que todavía no han desarrollado los mecanismos de latencia. Esto lo aprovechan los ingenieros agrónomos para reproducir plantas muy reácias a germinar. Coger las semillas en el momento justo en que ya están completamente desarrolladas, pero todavía no están maduras del todo, es el secreto para tener éxito. Para que te hagas una idea, cuando comemos una manzana o una pera, a veces dentro hay semillas todavía blancas o con escaso color, aunque ya bien desarrolladas. Estas semillas todavía no tienen ninguna latencia y si se siembran enseguida, nacen a los pocos días. En tu caso yo limpiaría bien los huesos de cereza y guinda, quitándoles toda la pulpa, luego las escarificaría ráscándoles la cáscara con papel de lija, para que puedan absorber la humedad y las sembraría enseguida en macetas a pleno sol.
Un saludo: Juan
|