Hombre, pues no sé, tienen un sabor especial, atrévete a probarlas un día. Son fuertes, sí, pero no más que un maché, no sabria qué decirte.En mi caso fue todo un descubrimiento, pues jamás las comí crudas hasta que las probé en un restaurante de una manera parecida a la que os he explicado antes. Eso fue lo que me decidió a plantarlas, pues desde luego con la "irrupción" de tantos tipos distintos de ensaladas e hierbas comestibles, hemos ganado mucho en presentación y sabores de las ensaladas. ¿A que ahora entra más por los ojos cualquier ensalada que se haga combinando distintos tipos de lechuga que la ensalada "de toda la vida"?
Supongo que lo de las acelgas y las espinacas en el caso de los bebés debe ser más por su contenido en fibra que por el sabor, ¿no? Quizá sea más difícil digerirlo para un estómago de un peque... En cualquier caso, pruébalas un día si las compras frescas, si no te gustan,siempre las puedes poner en una tortillita.
Ya nos contarás

Saludos!!!