Los granados proceden del mediterráneo oriental hasta la India. Los cultivaban ya los babilonios en Mesopotamia en sus vergeles entre el Tigris y el Eufrates (hoy Irak) y varios milenios después los árabes expandieron su cultivo por todo el Mediterráneo, junto a los cítricos y las palmeras datileras. Con este breve comentario quiero decirte que los granados aman el sol y el calor (en Irak el calor es tórrido), pero al mismo tiempo aman la humedad en las raíces, son árboles de regadío como los cítricos. En tu caso lo pondría a pleno sol, pero algo alejado de la pared, pues el calor absorbido por la pared puede convertirla en una estufa y quemar-asar al granado. También procuraría que la maceta no se sobrecalentase por el sol directo, por ejemplo, poniendo piedras encima de la tierra de la maceta, para mantener el frescor y la humedad más tiempo y colocando algo que actuase como parasol delante de la maceta.
Esta bellísima flor es de un granado de la Alhambra de Granada, concretamente de los Jardines del Generalife. Es de una variedad de flor doble albovariegada: PUNICA GRANATUM var. ALBOPLENO.
Un saludo: Juan