Pues con lo no mucho que nevó hace un par de sábados por Asturias, mirar lo que supuso para este ex-hermoso ejemplar de
Cedrus deodara de la Plaza de España de Oviedo:
Y eso que aparentemente la madera no tenía ningún daño:
Si es que yo no sé porqué a estos cedros les dicen del Himalaya. Que supongo que serán de por allá, que el Himalaya será muy grande y seguirá siendo Himalaya hasta donde no nieve mucho, no lo sé, pero es que con esas ramas tan densas y tan planas son la cuenta para que pasen cosas como esta. Si no pasó primero seguramente fue porque el árbol no había cogido suficiente tamaño.
Mirad si no su vecino, un
Cedrus atlantica `Glauca', más sano que una manzana. Pero claro, con sus ramas más erectas y con follaje más esparcido.
Claro que no a todos los
Cedrus deodara les pasó lo mismo, un poco más abajo, en el antiguo jardín del chalé de Concha Heres estaba este:
Desgraciadamente no tengo fotos del "antes" de desastre. Una pena también la infeliz
Thuja orientalis que el cedro cobijaba.
Saludos.